2.4. Educación de personas sordas
Este apartado de la GramLSE ofrece una aproximación a la educación de personas sordas en España, desde sus orígenes históricos hasta la situación actual, con especial atención a la evolución de los enfoques pedagógicos y al papel de la lengua de signos.
Hasta bien entrado el siglo XV, en gran parte de Europa, incluida España, las personas sordas eran consideradas no aptas para recibir educación al asociarse la falta de audición y de habla oral con la ausencia de inteligencia. Los trabajos pioneros de Fray Pedro Ponce de León (1520-1584) en el siglo XVI suponen un punto de inflexión en este sentido. Posteriormente, Juan Pablo Bonet (1573-1633), con su obra Reducción de las letras y arte para enseñar a hablar a los mudos (1620) contribuyó a consolidar un enfoque educativo centrado en la enseñanza del habla.
A pesar de intentos tempranos por incorporar métodos gestuales, el oralismo se impuso como enfoque hegemónico, especialmente tras el Congreso de Milán de 1880, que prohibió el uso de las lenguas de signos en la educación y supuso la expulsión de educadores sordos de las aulas. Desde entonces, la educación de las personas sordas ha estado marcada por un discurso polarizado, con importantes repercusiones en las políticas y prácticas lingüísticas. Esta tensión entre el enfoque clínico-rehabilitador y el enfoque sociocultural, que reivindica las identidades y comunidades sordas, sigue presente en la actualidad.
Aroca Fernández, E. (2026). Contexto sociohistórico: la comunidad lingüística: educación de personas sordas. En S. Villameriel García (Ed.), Gramática de la Lengua de Signos Española (GramLSE) / Grammar of Spanish Sign Language (GramLSE). Real Patronato sobre Discapacidad-Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos Española. Recuperado el dd de mes de aaaa de https://cnlse.es/es/recursos/gramlse/indice/contexto-sociohistorico/capitulo-2-la-comunidad-linguistica/2-4-educacion-de-personas-sordas
