Volar con un ala rota
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Arte y Cultura » Literatura
Detalles
Mi nombre es Sakia.
Nací oyente, pero a los siete años perdí la audición.
A esa edad ya había asimilado bien el lenguaje.
Tenía buena memoria y era experta en disimular.
Me eduqué como oyente y entre oyentes.
Era una persona normal, aunque algo despistada.
Solo debía prestar más atención, o eso me dijeron.
Nadie pronunció las palabras "sorda" ni "sordera".
Y yo solo me centré en sobrevivir.
Esta es mi historia.
